INICIACIÓN A LA MEDITACIÓN ZEN

El vientre, la zona de hara, el ombligo, la barriga y en definitiva las tripas es la esencia de el soportarse a uno mismo, aun de las meditaciones mas extendidas en el mundo son la derivadas del zen todas ellas parten de la premisa de que todo esta en hara, y que solo importa el ombligo. La cueva donde duerme el dragón que yo soy, un lugar que  a primera vista no atrae demasiado, ya que debemos de estar dispuestos a despertar al dragón durmiente de nuestro vientre. Al mismo tiempo es una meditación esencial para nuestro crecimiento interno, sin un buen hara nos perderemos por los mundos superiores y no sabremos mantenernos en nuestro centro. Una vez bien enrraizado ya estaremos preparados para subir a los chakras superiores y disfrutar de experiencias más visuales.

Brevemente expondré una forma sencilla de encontrarnos con la meditación zen; la palabra en sánscrito Zen  “dhyana” (atención plena al momento presente) las diferentes escuelas hablan de Zen es silencio, Zen es aquí y ahora, es ser uno con el universo, en algunas escuelas de occidente usan el termino simplemente como (Zen) sentados.

Postura Loto

Tenemos que recordar que zen parte del budismo por lo que la meditación empleada en esta corriente es el ZaZen al igual que Theravada emplea la meditación Vipassana, pero de eso hablaremos en próximos artículos donde entraremos en específico con el ZaZen y el vipasana.

1ª- la postura aunque no es imprescindible en esta meditación, ay que considerarla, por lo que es el momento de empezar con la postura del loto o medio loto, la espalda bien recta es fundamental desde la pelvis hasta la nuca, la pelvis  basculada hacia delante y las lumbares ligeramente arqueadas, la nuca estirada y el mentón metido un poco hacia dentro, los hombros relajados y las manos juntas en nuestro regazo, el mudra de la sabiduría (postura de las manos); la mano izquierda descansa sobre la derecha haciendo un cierre con los dedos pulgares tocándose las puntas, también las podemos poner simplemente sobre las rodilla boca abajo si no deseamos complicarnos.

Mudra de la sabiduria

Los ojos pueden estar entre abiertos, apuntando a 45º delante de uno, solo se vislumbrará una pequeña línea de visión que nos mantendrá presentes, pero la vista relajada sin enfocar nada, aunque rígidos no seremos al principio y nos permitiremos que los ojos se cierren, pues lo importante de verdad (teniendo en cuenta que importante no hay nada y que esta vida hay que tomársela menos en serio) será poner nuestra intención y respiración en el vientre.

Podremos comenzar cogiendo aire desde el plexo solar (boca del estomago) o por Anahata (pecho) y expulsando el aire por el vientre al mismo tiempo que hinchamos el vientre ligeramente hacia fuera, es como si la respiración en vez de comprimir el vientre al expulsar lo expandiera, así durante un breve espacio de tiempo, podrían ser suficiente una 30 espiraciones, de esta forma relajaremos el vientre diluyendo parte de la ansiedad existente y estaremos mejor predispuestos para comenzar la meditación profunda.  A continuación respiraremos relajadamente y de forma natural en el vientre. Solo eso, solo vientre sin mas, permitiendo lo que venga, si nos distraemos no importa regresamos al vientre, podemos utilizar al principio si nos resulta complicado algún soporte como el mantra YOSOY, respirando yo al inspirar y soy al expirar todo ello pronunciado por nuestra mente desde el vientre, o decirnos que todo es MU (el universo entero es MU y nada es MU ¿que es MU?…)

El Zen te conecta con el presente y con ello con todo lo que pasa en este instante por ti; si algo duele, serás consciente de ello, si tu vida está llena de ansiedad, en la meditación podrás sentir esa ansiedad y podrás diluirla mirándola a la cara. La técnica es muy sencilla pero no libre de complicaciones, solo existe el vientre seria la frase reina de este método.

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2 respuestas a INICIACIÓN A LA MEDITACIÓN ZEN

  1. Alejandro dijo:

    Me pregunto lo siguiente. si la meditación es simplemente no hacer nada, no pensar, sentir el presente, una persona que medita sin recapitular, suele enfrentar, aunque no lo busque, recuerdos del pasado más por inercia que otra cosa.
    la pregunta sería, ¿la recapitulación es consecuencia de una meditación correcta?, es decir, ¿aparece la recapitulación en la vida de la persona si la meditación ha sido eficaz?.

    me pregunto esto, porque cuando recapitulamos, muchas veces no sabemos que mirar del pasado, han pasado muchas cosas, si una persona se propone recapitular todos los momentos de su pasado, necesitaría 7 vidas para poder mirarlo todo, y siempre estaría una y otra vez volviendo atrás. por ello me pregunto, si los momentos que hay que buscar, los ofrece la mente cuando se medita correctamente.

    este tipo de meditación la practico con frecuencia desde hace varias semanas. y me ha venido mejor de lo que esperaba. lo recomiendo.

    • MeditARTE dijo:

      Hacer el NO HACER, es hacer sin hacer nada, es el lleno vació, el vació lleno de plenitud. Mente es no mente, aunque una contradicción parece, hay que tener en cuenta que la unidad no puede existir si primero no esta la dualidad.
      Parar la mente es trabajo de muchos años de entrega y de retiro, por lo que el objetivo, si es que tiene que haber uno, es el de no hacer caso a la mente, mi mente que piense yo estoy aquí y ahora, y no le doy importancia, ni intento parar los pensamientos ni fijarlos.
      Cuando preguntas si la recapitulación es consecuencia de una meditación correcta, es perderse en términos que producen una energía densa y difícil de destilar, esta claro que los asuntos no resueltos, las relaciones no zanjadas, el rencor acumulado, el sentimiento de culpabilidad guardado, los sucedidos que nos marcaron, papa y mama , las novias/os… Todo eso aparece siempre que no este resuelto en cualquier trabajo interno o externo que realizamos cotidianamente, incluso danzando se recapitula, pero ay que intentar ser impecables y recapitular cuando toca. No hay meditación bien hecha o mal hecha, se medita por meditar, un ratito de silencio y paz interna, sin más, sin objetivos, sin esperar nada a cambio.
      Cuando comenzamos un trabajo de recapitulación, nunca se sabe bien que nos va aparecer e incluso a veces tarda mucho en que algo surja espontáneamente, por lo que a veces es mejor crear un buen inventario de cuestiones a resolver y comenzar por los primeros de la lista que siempre deben de ser; Papa y mama y algunos o todos de nuestros ex…
      Nos movemos en dos realidades al mismo tiempo todo lo que nos rodea es un misterio incomprensible y nosotros también, por lo que llega un momento que debemos de tomar una decisión sin buscar explicación, las respuestas no existen solo hay comprensiones.

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