Meditación de los Tres Fuegos

Es hora de activar esos fuegos naturales del SER y en este articulo vamos a mostrarte una forma sencilla y práctica de encender esos fuego internos.

Muchas tradiciones hablan del fuego interno, desde el Cristo con su famosa frase; “Vine a traer Fuego a la Tierra; ¡Y qué quiero yo sino que arda!” Lucas 12:49. Aparecen constantemente alusiones al fuego en la biblia; que ilumina, arde, purifica, revela, conduce;  “Esto se convierte dentro de mí como fuego ardiente encerrado en mis huesos; hago esfuerzos por contenerlo, y no puedo” Jer 20,9. Referencias  también al fuego interior , “Que ardan sus corazones”, “un solo llamado de Jesús <<¡sígueme!>> bastó para emprender un salto de fe a una nueva realidad”. “Es el fuego que te permite quemar todo aquello que no viene de Dios que es impuro”. El Buda también hace referencia al fuego interno en el famoso “Discurso del Fuego”;“Todo está ardiendo,“ardiendo con el fuego de la codicia, con el fuego de la aversión, con el fuego de la confusión; ardiendo con el nacimiento, la vejez y la muerte; con las penas, lamentaciones y dolores, con angustia y desesperación.” Muy conocido también las enseñanzas de Don Juan en el libro de Castaneda, El Fuego interno; “La tercera atención se alcanza así, cuando el resplandor de la conciencia se convierte en el fuego interno, un fuego que no enciende sólo una banda de emanaciones sino que enciende a la vez todas las emanaciones del Águila que están en el interior del capullo luminoso del hombre. El logro supremo de los seres humanos es alcanzar ese nivel de atención y, al mismo tiempo, retener la fuerza de la vida”.
Don Juan.

Y así en multitud de tradiciones ; Tibetanas, precolombinas etc. que se nombran también en especial los 3 fuegos: sacro, pecho y craneo, para una vez encendidos se active el cuerpo luminoso ardiente.

Desde Meditarte proponemos una forma de trabajar el Fuego Interno novedosa, sencilla y practica. El camino de la entrega sin condiciones a uno mismo es el camino para encender tus fuegos, dejar que todo ocurra. Deja que tu fuego interno te devore y así podrás renacer de tus cenizas, solo observa como arde tu vientre como el fuego del hogar y ascienden las llamas desde el sacro al plexo solar, deja que ardan las memorias parasitadas en tu cueva del vientre y en mi pecho arde un fuego que escuece entre los omóplatos y que arde como un sol en el centro de mi pecho que arrasa con todo sentimiento impuro y personal y que solo deja paso al sentimiento puro he impersonal, fuego que asciende hasta Vishuda y desde allí prende la llama incandescente del craneo devorando la mente parásita y sus secuaces pensamientos turbadores que parlotean entre ellos como locos loros incansables.

Deja que el fuego arrase con todo, no temas pues aunque te sientas arder solo será pasto de las llamas lo que es impuro, volátil y arde fácilmente, solo arde el peso muerto, solo arde el peso inútil que hemos almacenado como implantes entupidos, deseos y necesidades viejas que nunca se cumplieron y que se almacenan como energía de frustración y los que se cumplieron como vacío existencial,  falsos recuerdos de sucedidos antiguos que permanecen vivos en ti a espera de una solución, engramas perturbadores enredados en tu psique que lo nublan todo como nubes negras en tu mente, turbulencias en tu pecho cubiertas de corazas que no te permiten respirar. En realidad no hay nada que resolver , ya  que pertenecer al SER y sus vivencias , solo reordenarlo y colocarlo en su sitio, cada uno con lo suyo, solo limpiar lo que no es tuyo y no te pertenece, en realidad somos SERES completos, nada que alcanzar, solo hemos de darnos cuenta.

Que todo arda y así poder liberarnos del  lastre, como el que cargan en los grandes buques  cuando están vacíos para que no naufraguen al ser tan ligeros, ese peso muerto que nos cuesta soltar pues nos agarramos a el como a la vida, peso muerto que nos hace morir en vida y que lo hacemos nuestro, nos identificamos con el, con miedo a soltarlo no sea que me convierta en ligero, miedo a volar y fluir en la vida. “Tu déjame mal, que yo mal estoy bien” acostumbrados a caminar por la vida con lastre absurdo que nos da una falsa sensación de seguridad.

Ya es hora de que arda toda la carga del barco, ya llego el tiempo de ser ligeros y que un golpe de mar no haga volar y no hundirnos. Se ligero y vuela bien alto, se fluido y desemboca en tu mar personal, dispone energía y toma las riendas de tu vida.

PRACTICA:

Como siempre busca un lugar tranquilo y cómodo para meditar y comienza  con algunas respiraciones de pranayama o cualquier otras que te ablanden, mueve tu cuerpo y respira.

Después siéntate en silencio y se solo testigo ecuánime  de tu vientre ardiendo, es como si tuvieras un hogar encendido de fuego en tu vientre, solo observa y no hagas nada de nada.

Pronto o más tarde sentirás la necesidad de subir a tu pecho, deja que el vientre siga ardiendo mientras mantienes la respiración,  pon conciencia en el palpitar de tu corazón y deja que prenda la llama en el centro de tu pecho, entre los omóplatos es posible que percibas como un quemazón, igual que en el vientre déjalo arder mientras solo sientes tu palpitar y observas la respiración y como arde.

Es momento de subir al craneo cuando sientas que todo esta ocurriendo por si solo, en el centro  del craneo justo en la glándula pineal comienza una llama incandescente que te hace percibir luminosidad en tus párpados y frente, deja que arda mientras escuchas el sonido interno (Nadam)… recrea te disfrutando las sensaciones craneales profundizando en el sonido interno, y permite que los implantes parasitos ardan, cuando estes listo has de separarte de ti mismo para observarte mejor.

Es hora del testigo, nos situaremos mentalmente detrás de la coronilla como aproximadamente medio metro en diagonal, como tener un sitio privilegiado para observar te a ti mismo, observa como observas, y en ese instante percibir como tu aliento  alimenta el fuego del sacro y arde tu pecho mientras sientes el palpitar al mimo tiempo también que tu craneo esta encendido en llamas percibiendo atentamente el sonido interno y la luminosidad en tu frente, y en ese momento podrás percibir el 4º pilar del presente ; la vibración , el crepitar de las llamas en todo tu cuerpo; vientre, pecho, craneo ayuda a percibir la vibración.

En ese estado de contemplación mientras dejo que las llamas me devoren, permaneceré el tiempo que yo mismo estime adecuado observando de forma ecuánime, sin juicio ni manipulación alguna, solo me observo sin hacer nada.

Para terminar el proceso realizaremos un ejercicio psicomagico para soplar las cenizas que quedan como residuo de lo que ha devorado el fuego sagrado, simplemente inspiraremos profundamente por la nariz y expulsaremos el aliento caliente por la boca imaginándonos que soplamos por dentro de nuestro cuerpo, ua vez en cada centro; vientre , pecho y craneo, nos quedaremos en silencio y quietud unos minutos disfrutando de la sensación de ligereza  y bien estar.

En ese estado de contemplación interna es el momento de reactivar la divinidad que Yo Soy desde el centro del pecho, donde reside la chispa divina del SER que YOSOY, de donde brota una sonrisa interna , una alegría y bien estar que se expande desde dentro hacia fuera , haciendo que nuestro rostro perciba una sutil sonrisa y así provocar irradiar luz y alegría por todos los poros de mi piel.

Cuando esta practica la tengamos ciertamente controlado y su practica este integrada, podremos añadir la ,meditación del cuerpo luminoso para activar la envoltura fuego; https://meditarte.com/2018/02/22/cuerpo-luminoso/

Es muy importante que consigamos una comunicación fluida con nosotros mismos que sea diferente a la que estamos acostumbrados; “No soy capaz” ” Todo lo hago mal” “Que asco de Vida” “soy lo peor” ” esto no me lo perdono”… etc,  es hora de trasformar ese lenguaje y decir a nuestro corazón cuanto la amamos, es el momento de decirnos a nosotros mismos que nos amamos; “TE AMO MI AMOR” “LO SIENTO” “PERDONAME” “TE TENGO EN CUENTA” , “GRACIAS”,” TE AMO”. Decirme todo lo que yo sienta desde le corazón  y estermecerme en puro sentimiento.

Este trabajo de los tres fuegos seria adecuado realizar durante un periodo largo , es decir como mínimo 21 días a 3 meses

© Ray Gilabert

 

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