SOBRE LAS REFERENCIAS EXTERNAS

Una de las principales actividades a las que se nos invita cortésmente a hacer en sociedad, es compararnos, de manera que podamos obtener una idea de nosotros mismos, como referencia con todo ese mundo que tenemos ahí afuera. Esto es lo mismo que vivir hablándonos a nosotros mismos, como si se tratase de un proceso de autohipnosis. Curiosamente, esta autohipnosis se ha convertido en un fenómeno compartido.

Este tipo de hacer, este tipo de pensar, es también una fuente de sufrimiento y bienestar. Sin embargo, este pensar “ordinario[1]”, implica quedarse sólo con una pequeña parte de lo que somos como personas.

Es decir: Sea como fuere, tú no eres lo que piensas… Sino mucho, mucho, mucho más. Y, a todo eso, ahora mismo no le estás prestando atención.

Por esto, buscar referencias para definirse a uno mismo, compararse a uno mismo en ensoñaciones con los ojos abiertos, es una posibilidad… Sentirse a uno mismo viviendo la vida, es otra.

Hay que decir que esa manera reflexiva de pensar sobre nosotros mismos, es una habilidad que tenemos las personas. Sin embargo, mantener una fuerte sensación de uno mismo, sabiendo que el pensamiento reflexivo es algo que si queremos podemos hacer, como una herramienta al servicio del ser, es algo muy diferente. Estaríamos hablando de una conciencia holística de la mente. Una mente que no se encuentra en la cabeza, sino que se encuentra en nuestro consciente, en nuestro inconsciente y en nuestra biología. Y, de la misma manera que cada ser humano es parte de la humanidad, la mente de cada célula de nuestro cuerpo es parte de nuestra mente.

Este es uno de los beneficios de la meditación… Poder empezar a percibirnos, si lo deseamos, sin tener que atarnos a las referencias externas que nos ofrece nuestra mente reflexiva. Empezar a darnos cuenta que somos nosotros los que definimos estas referencias, que podemos cambiarlas si queremos, que podemos no hacerlas… y que también podemos darnos cuenta de todo esto que hacemos, adquiriendo una perspectiva de mente completa.

Ahora… Como pauta en la meditación, mientras mantenemos una meditación sobre el canal central, podemos darnos cuenta de estas cosas que hacemos, y cómo a medida que vamos profundizando en la meditación, va cambiando lo que hacemos internamente.


[1] –dicho esto en un sentido amplio de la palabra. Tanto en el sentido de extendido, como el de común, ya que desprecia por no atender, una parte importante de la realidad que se encuentra en el aquí y ahora que está viviendo la persona-

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